En una noche marcada por ausencias ilustres, los Spurs encontraron en De’Aaron Fox y Harrison Barnes el impulso necesario para imponerse 111-101 a unos Grizzlies igualmente debilitados. Sin Victor Wembanyama en San Antonio ni Ja Morant en Memphis, el duelo exigía jerarquía… y la pareja exterior-interior local la asumió sin titubeos.
Fox firmó 26 puntos, manteniendo el pulso ofensivo en los tramos más torcidos, mientras que Barnes completó su mejor actuación desde que llegó a la franquicia: 23 puntos con un 9/14 en tiros de campo. Su secuencia final terminó siendo la llave del partido: siete puntos consecutivos —gancho en carrera, flotadora corta y triple— para elevar el marcador hasta un 107-101 con 53,2 segundos por jugar. Keldon Johnson, con 18 puntos (8/15), aportó estabilidad en un encuentro que había empezado cuesta arriba.
Porque Memphis, aun sin Morant, golpeó primero. Arrancó con un parcial de 8-0, obligando a Mitch Johnson a pedir un tiempo muerto cuando apenas habían pasado 89 segundos. Los Spurs iniciaron el choque con un gélido 17% en tiros, fallando 10 de sus primeros 12 intentos. Aun así, San Antonio se mantuvo dentro del partido hasta activar una defensa más firme en la segunda mitad.
Los Grizzlies encontraron respuesta en Cedric Coward (19 puntos) y Jaren Jackson Jr. (18), pero el equipo llegó a su quinta derrota consecutiva pese a dominar con claridad dos apartados: 59-38 en rebotes y un demoledor 22-2 en puntos de segunda oportunidad, aprovechando al máximo la ausencia de Wembanyama.
Las bajas fueron protagonistas por todos lados. San Antonio tampoco pudo contar con los lesionados Dylan Harper (distensión en el gemelo izquierdo) y Stephon Castle, quien arrastra una distensión en el flexor de la cadera izquierda. Los MRIs confirmaron que tanto Wembanyama como Castle estarán fuera de dos a tres semanas. Sin su estrella, los Spurs tienen un balance de 18-31, mientras que Memphis está 76-93 sin Morant.
Pero esta vez, el desenlace no siguió la lógica de esas cifras. San Antonio cerró el duelo con un 25-14 en el último cuarto, aprovechando cada error de Memphis y apoyándose en el oficio de Fox y Barnes para completar su segunda victoria seguida y consolidar un tramo sólido: cinco triunfos en los últimos siete partidos.
Una noche sin luminarias… resuelta por dos veteranos con foco propio.