Cunningham vuelve a lo grande y Detroit encadena su racha más larga en 18 años (120-112 en Atlanta)
El regreso de Cade Cunningham no pudo tener un marco más simbólico: 25 puntos y 10 asistencias para liderar a unos Pistons que ya suman 11 victorias consecutivas, su mejor racha desde la temporada 2007-08, cuando enlazaron otra serie de 11 rumbo a las finales del Este. El 120-112 en Atlanta prolonga además un arranque (13-2) que el equipo no firmaba desde el 15-2 con el que abrió el curso 2005-06, una campaña que acabaría con 64 triunfos y presencia en las finales de conferencia.
Esta versión de Detroit combina físico, ritmo y un liderazgo claro. Cunningham, que volvía tras perderse tres partidos por una lesión de cadera, no solo marcó el camino en ataque sino que rubricó un hito histórico: es el primer jugador de los Pistons que encadena cinco partidos consecutivos con al menos 25 puntos y 10 asistencias. A su lado, Jalen Duren volvió a ser pura contundencia interior con 24 puntos, mientras que Duncan Robinson encendió la mecha temprano con 14 puntos y tres triples en los primeros cinco minutos, justo después de que Detroit venciera a Indiana el lunes.
Los Hawks, que llegaban tras cinco triunfos seguidos, compitieron con lo que tuvieron. Y eso, a día de hoy, es menos de lo habitual. Zaccharie Risacher se quedó fuera por una lesión de cadera sufrida en una caída el domingo, mientras que Trae Young y Kristaps Porzingis continúan en el dique seco por problemas de rodilla. Aun así, Jalen Johnson rozó el triple-doble con 25 puntos, 8 rebotes, 9 asistencias y 3 robos, y encontró ayuda en Nickeil Alexander-Walker (24) y Onyeka Okongwu (21).
Detroit llegó a mandar por 19 puntos en el segundo cuarto y mantenía un 94-80 cerca del final del tercero, pero Atlanta, empujada por Alexander-Walker, tejió un parcial de 18-5 que apretó el marcador hasta el 99-98 con 6:08 por jugar.
El tramo final fue un intercambio de nervios. Los dos tiros libres de Alexander-Walker a 1:36 dejaron la desventaja en solo dos puntos, pero Cunningham respondió con un lanzamiento clave que devolvió oxígeno a Detroit. A partir de ahí, los Pistons gestionaron el cierre con firmeza y evitaron la remontada.
En la previa, el público de Atlanta celebró a Dyson Daniels, que recibió su trofeo de Jugador Más Mejorado antes del salto inicial. Después firmó una línea completa: 12 puntos, 9 rebotes, 6 asistencias y 3 robos.
Detroit se marcha de Georgia con la confianza disparada y una racha que no veía desde hace 18 años.