Kuminga sorprende y firma con los Timberwolves: menos dinero a cambio de su libertad
©
Preferir Piratas del Basket en Google

Kuminga sorprende y firma con los Timberwolves: menos dinero a cambio de su libertad

El culebrón más largo del verano NBA ha terminado donde menos se esperaba. Jonathan Kuminga acordó un contrato de dos años y 13 millones de dólares con los Minnesota Timberwolves, con opción de jugador incluida, según confirmó su agente Aaron Turner a Shams Charania en ESPN. Del gran atasco de la agencia libre ya solo queda un nombre: Jalen Duren.

Lo que rechazó para firmar esto

La letra del acuerdo es lo verdaderamente noticioso, porque invierte toda la lógica del verano. Kuminga tenía sobre la mesa ofertas de Lakers, Bulls y Blazers, y la angelina incluía un rol titular equivalente y más de 12 millones anuales durante tres temporadas, según las fuentes citadas. Eligió lo contrario: menos de la mitad de dinero por año, contrato corto y la opción de jugador que le permite ser agente libre sin restricciones tan pronto como el próximo verano.

Es, calcado, el guion de Bennedict Mathurin veinticuatro horas antes: los jóvenes del atasco han decidido en bloque que el control vale más que el cheque. El jugador que en julio pedía entre 25 y 30 millones anuales acepta ahora unos 6,5, con la apuesta implícita de reventar el mercado en 2027 desde un escaparate ganador. De la cifra soñada a la firmada media un abismo, pero también un plan.

Titular en un quinteto de época

Porque el escaparate es la otra mitad de la decisión. Kuminga será titular en Minnesota junto a Anthony Edwards, LaMelo Ball, Jaden McDaniels y Rudy Gobert, el quinteto que se completó este verano con la llegada del base y que analizábamos en nuestro repaso del Oeste: talento de sobra arriba y una segunda unidad en los huesos, que es justo donde esta firma no ayuda... porque el congoleño no viene a suplir, viene a titular.

Para los Wolves, la operación es redonda: el alero atlético y defensor que faltaba en las alas, a precio de excepción y con hambre de contrato. Para los Lakers, en cambio, es el fracaso del objetivo declarado de todo su verano, con el sign-and-trade de Atlanta muerto sobre la mesa y el plan B de Naji Marshall pasando de hipótesis a única vía si quieren cerrar la herida defensiva antes de los campus.