La incógnita alrededor del regreso de LeBron James empieza a despejarse poco a poco, aunque todavía sin una fecha cerrada. Los Lakers volverán a casa tras su viaje por carretera y retomarán la actividad el lunes en las instalaciones de El Segundo. Ese entrenamiento puede ser decisivo: si las sensaciones del fin de semana son buenas, el cuerpo técnico valorará integrar de nuevo a LeBron en la dinámica del equipo.
A partir de ahí, el calendario ofrece varias ventanas posibles. La primera oportunidad sería el martes, cuando los angelinos reciben a los Utah Jazz. No es la opción más segura, pero sí la más optimista. La previsión más extendida en distintos medios estadounidenses —entre ellos CBS y NBC— sitúa su retorno algo más adelante, señalando el 18 de noviembre como la fecha más probable en la que LeBron volverá a estar disponible.
Ese margen encajaría con otro escenario: su reaparición el 20 de noviembre, también frente a los Jazz, esta vez en el segundo duelo consecutivo contra la franquicia de Salt Lake City. Y si ese partido tampoco llegara a tiempo, la siguiente ocasión llegaría unos días después, en la visita de los Lakers a Utah.
En resumen: LeBron avanza, los plazos se estrechan, pero su vuelta dependerá de cómo responda su cuerpo en las próximas 48–72 horas.