Los Angeles Lakers rendirán homenaje a una de las figuras más influyentes de su historia al presentar, el 22 de febrero de 2026, una estatua dedicada a Pat Riley en el exterior del Crypto.com Arena
El actual presidente de los Miami Heat se unirá así al selecto grupo de leyendas de la franquicia que cuentan con su propio monumento, como Kareem Abdul-Jabbar, Magic Johnson y Kobe Bryant. Riley defendió la camiseta púrpura y oro como jugador entre 1970 y 1975, contribuyendo al primer anillo del equipo tras su llegada a Los Ángeles, pero fue en su etapa como entrenador —con un impresionante balance de 533 victorias y 194 derrotas— cuando dejó una huella imborrable, guiando a los Lakers a cuatro títulos durante los años 80.
El acto de inauguración coincidirá con la visita de los Boston Celtics, en una fecha cargada de simbolismo por la histórica rivalidad entre ambas franquicias, que en los 80 protagonizaron tres Finales NBA. Riley fue un protagonista central en aquella era dorada, no solo por los campeonatos conseguidos, sino por transformar la identidad de los Lakers y elevar su estatus global. La elección del partido ante el eterno rival subraya el peso de su legado y la importancia de su contribución para que la franquicia angelina se convirtiera en uno de los emblemas más reconocidos de la NBA.
El actual presidente de los Miami Heat se unirá así al selecto grupo de leyendas de la franquicia que cuentan con su propio monumento, como Kareem Abdul-Jabbar, Magic Johnson y Kobe Bryant. Riley defendió la camiseta púrpura y oro como jugador entre 1970 y 1975, contribuyendo al primer anillo del equipo tras su llegada a Los Ángeles, pero fue en su etapa como entrenador —con un impresionante balance de 533 victorias y 194 derrotas— cuando dejó una huella imborrable, guiando a los Lakers a cuatro títulos durante los años 80.
El acto de inauguración coincidirá con la visita de los Boston Celtics, en una fecha cargada de simbolismo por la histórica rivalidad entre ambas franquicias, que en los 80 protagonizaron tres Finales NBA. Riley fue un protagonista central en aquella era dorada, no solo por los campeonatos conseguidos, sino por transformar la identidad de los Lakers y elevar su estatus global. La elección del partido ante el eterno rival subraya el peso de su legado y la importancia de su contribución para que la franquicia angelina se convirtiera en uno de los emblemas más reconocidos de la NBA.