Los Pistons se plantan con Jalen Duren: diez millones de diferencia y ninguna intención de traspasarlo
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Los Pistons se plantan con Jalen Duren: diez millones de diferencia y ninguna intención de traspasarlo

Queda uno. Jalen Duren es el último agente libre restringido de la NBA sin contrato después de que se cerraran en los últimos días los acuerdos de Peyton Watson y Bennedict Mathurin, y su situación no lleva camino de resolverse pronto.

Según explicó Tim MacMahon en un episodio reciente de The Hoop Collective, los Detroit Pistons han reiterado con firmeza su intención de retener al pívot y no tienen ningún interés en facilitar un acuerdo de firma y traspaso. Es decir: la vía de escape que en otros veranos ha desatascado situaciones como esta está cerrada de entrada.

Diez millones de distancia

El problema es de cifras y es gordo. Duren aspira a un contrato con un salario inicial cercano al 25 por ciento del límite salarial, alrededor de 41 millones de dólares por temporada. La oferta de Detroit se mueve más cerca de los 30 millones anuales que de los 40. Diez millones de diferencia por curso, multiplicados por la duración del acuerdo, no se salvan con una llamada.

Sobre la mesa hay una salida que empieza a ganar cuerpo: aceptar la oferta cualificada, un contrato de un año por unos 9,5 millones, y presentarse el verano que viene como agente libre sin restricciones. Es la carta que puede jugar un jugador de 22 años que sabe que el tiempo corre a su favor.

Los números que sostienen su exigencia

La 25/26 fue el curso de su explosión. En 70 partidos de temporada regular promedió 19,5 puntos y 10,5 rebotes con un 65 por ciento en tiros de campo, además de 2,0 asistencias, 0,8 tapones y 0,8 robos en 28,2 minutos por encuentro. Todo ello con Detroit como primer clasificado del Este.

Aquel rendimiento le valió su primera convocatoria para el All-Star y un puesto en el Tercer Mejor Quinteto de la NBA, dos reconocimientos que llegaron en su cuarta temporada como profesional. Su eficiencia interior es de las mejores de la liga: entre los primeros en porcentaje de rebote total y con un tiro de campo que sostiene por volumen y cercanía al aro.

Ahí está también el argumento de los Pistons. Duren no confirmó ese nivel en los playoffs, y una franquicia que va a pagar cerca del máximo a un pívot que no estira el campo ni genera desde el poste quiere garantías de que el rendimiento aguanta cuando las defensas se ajustan. Es la discusión clásica sobre cuánto vale un cinco moderno de estas características, y Detroit ha decidido plantarse.