El campeón vigente volvió a demostrar su instinto ganador. Con 35 puntos de un imparable Shai Gilgeous-Alexander, los Oklahoma City Thunder protagonizaron una gran remontada en Memphis, venciendo 114-100 tras sobreponerse a un inicio complicado y a una desventaja que llegó a ser de 19 tantos en la primera mitad.
El conjunto de Mark Daigneault, que mejora su balance a 10-1 (6-1 fuera de casa), cambió por completo su imagen tras el descanso: pasó de un 39% de acierto y solo 19% en triples en la primera parte, a dominar el segundo tiempo con un parcial global de 63-38. Shai, discreto al principio (5/14 en la primera mitad), se encendió en el último cuarto con nueve puntos consecutivos, incluyendo dos triples seguidos y una jugada de tres puntos que rompieron definitivamente el encuentro.
Chet Holmgren y Ajay Mitchell acompañaron al líder con 21 puntos cada uno, mientras Isaiah Hartenstein volvió a ser un pilar interior con 18 puntos y 13 rebotes. La combinación de solidez defensiva y efectividad en transición permitió a Oklahoma City borrar por completo el dominio inicial de su rival.
Los Grizzlies, por su parte, vieron cómo se les escapaba un partido que controlaron durante más de dos cuartos. Jaren Jackson Jr. fue su máximo anotador con 17 puntos, mientras Cedric Coward firmó un doble-doble (13 puntos, 10 rebotes) y Santi Aldama y Jaylen Wells sumaron 12 cada uno. La nota negativa la dejó Ja Morant, que no logró entrar en ritmo ofensivo con un pobre 3/18 en tiros de campo.
Con esta victoria, los Thunder encadenan 14 triunfos consecutivos sobre Memphis, racha que incluye la barrida 4-0 en la primera ronda de los pasados playoffs. El campeón sigue imponiendo su jerarquía y confirmando que su defensa, carácter y la magia de Gilgeous-Alexander son todavía el estándar de la NBA.