Tyrese Maxey firmó una de esas noches que quedan marcadas en la memoria. El base llevó al límite a unos Philadelphia 76ers sin Joel Embiid, jugó más de 46 minutos y medio, anotó cuando el equipo más lo necesitaba y terminó destrozando su mejor marca realizadora: 54 puntos, récord de su carrera. Con ese despliegue, Philadelphia conquistó un triunfo de enorme desgaste ante unos Milwaukee Bucks que pelearon hasta el final antes de caer en la prórroga por 123-114.
Maxey venía de cargar con 39 minutos la noche anterior y aún así sostuvo al equipo durante un encuentro que se movió en márgenes estrechos casi todo el camino. Además de la anotación, repartió 9 asistencias y fue el encargado de evitar la derrota al cierre del tiempo reglamentario: penetración frontal, falta recibida y dos tiros libres a siete segundos del final para empatar antes del último intento fallido de Ryan Rollins.
La noche de grandes actuaciones individuales no se limitó a Maxey. Ryan Rollins igualó su propio récord personal con 32 puntos y sumó 14 asistencias, también tope de su carrera. Sus acciones mantuvieron vivos a los Bucks hasta los últimos instantes, en un equipo que afronta una fase complicada: cuatro derrotas en sus cinco últimos encuentros.
Ambos equipos afrontaron el choque sin sus MVP. Giannis Antetokounmpo sigue fuera por una lesión en el aductor izquierdo, sufrida el lunes en Cleveland, una baja que se extenderá aproximadamente dos semanas. Joel Embiid, por su parte, encadenó su sexto partido ausente por un problema en su rodilla derecha.
Aun sin sus referentes, el duelo ofreció una dosis enorme de tensión. Milwaukee, que llegó a ir por detrás 94-87 mediado el último cuarto, reaccionó a tiempo para darle la vuelta y llegó incluso a adelantarse con un triple de Myles Turner a falta de 14,8 segundos. Philadelphia respondió con la jugada que volvió a poner a Maxey en la línea del tiro libre y envió el encuentro a la prórroga tras el error de Rollins sobre la bocina.
Una vez en el tiempo extra, los 76ers tomaron la iniciativa desde el salto: Justin Edwards, prácticamente inédito en ataque hasta ese momento, abrió la cuenta con un triple y Maxey amplió la distancia acto seguido. Milwaukee redujo la diferencia hasta el 113-112 tras una penetración de Rollins, pero ahí llegó el triple de Quentin Grimes que enfrió la remontada y permitió a Philadelphia mantener siempre una renta mínima de dos puntos hasta el final.
En el reparto secundario, Paul George aportó 21 puntos para unos Sixers que necesitaron cada contribución. En los Bucks, Bobby Portis sumó 19 y Kyle Kuzma añadió 17, aunque sin la presencia de Antetokounmpo ni el punch final, el equipo se quedó corto en el momento decisivo.