Orlando Magic volvió a sonreír. Después de cuatro derrotas consecutivas, el equipo de Florida se reencontró con la victoria al imponerse con claridad a los Charlotte Hornets por 123-107 en el Spectrum Center, gracias a una sólida actuación colectiva liderada por Franz Wagner.
El alero alemán, que había sido duda por una contusión en el talón izquierdo, terminó con 21 puntos y fue el faro ofensivo de un conjunto que necesitaba urgentemente recuperar sensaciones. Paolo Banchero rozó el triple-doble con 18 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias, aportando control y presencia en ambos lados de la pista.
El triunfo tiene doble mérito para Orlando, que llegaba de caer la noche anterior en Detroit (135-116) y supo sobreponerse al cansancio con un juego mucho más equilibrado. Los visitantes impusieron su ritmo desde el segundo cuarto: una canasta de Desmond Bane abrió una brecha de 13 puntos (53-40), y al descanso los de Jamahl Mosley ya dominaban por 71-58, su mejor registro ofensivo en una primera mitad esta temporada.
Charlotte, por su parte, vivió una noche de contrastes. LaMelo Ball firmó su tercer doble-doble del curso (17 puntos y 13 asistencias), pero el equipo no consiguió mantener la intensidad defensiva en la segunda mitad. Además, el base llegaba envuelto en polémica tras haber sido multado con 35.000 dólares por un gesto obsceno en el duelo anterior frente a Miami.
La noche también quedó marcada por un hecho histórico: los Hornets alinearon por primera vez en su historia a tres novatos como titulares —Kon Knueppel, Sion James y Ryan Kalkbrenner—. Sin embargo, la juventud pesó ante la experiencia visitante. Knueppel, que venía de anotar 16 triples en sus primeros cuatro partidos, solo acertó uno ante la defensa de Orlando.
Los locales amagaron con la remontada en el tercer cuarto, cuando un mate de Kalkbrenner y una suspensión de Miles Bridges acercaron el marcador a 88-85, pero el Magic volvió a acelerar. Un triple de Tristan da Silva en el último periodo amplió la ventaja a 104-87 y acabó por sentenciar el duelo.
Orlando, que la pasada temporada había barrido su serie ante Charlotte (4-0), volvió a demostrar su superioridad y firmó su segunda victoria del curso con una actuación convincente que puede servir de punto de inflexión.