Milwaukee encontró un héroe inesperado en la noche en que su estrella descansó. Con Giannis Antetokounmpo fuera por molestias en la rodilla izquierda, Ryan Rollins asumió los focos y firmó la mejor actuación de su carrera —32 puntos y 8 asistencias— para guiar a los Bucks a una valiosa victoria sobre los Golden State Warriors por 120-110 en el Fiserv Forum.
Rollins, que curiosamente debutó en la NBA con los Warriors en la temporada 2022-23, repitió explosión anotadora tras los 25 puntos que había logrado dos noches antes ante los Knicks. Esta vez, su acierto fue aún mayor: 13/21 en tiros de campo y 5/7 desde el triple, convirtiéndose en la referencia ofensiva de un equipo que supo sobreponerse a la ausencia del dos veces MVP.
Antetokounmpo, que llegaba al encuentro como segundo máximo anotador y reboteador de la liga (36,3 puntos y 14,0 rebotes), fue descartado apenas una hora antes del salto inicial. Desde el banquillo observó cómo sus compañeros respondían con carácter.
Además de Rollins, Myles Turner aportó 17 puntos y Cole Anthony sumó 16 antes de ser eliminado por faltas a falta de siete minutos y medio para el final. La segunda unidad de Milwaukee también fue determinante, imponiéndose a la de Golden State por 38-29.
Los Warriors, pese a su esfuerzo final, no lograron culminar la remontada. Stephen Curry lideró a los visitantes con 27 puntos, seguido por Jonathan Kuminga (24) y Jimmy Butler (23 y 11 rebotes). El equipo de Steve Kerr llegó a situarse solo dos puntos por detrás (106-104) tras un triple de Curry con poco más de cuatro minutos por jugar, pero Rollins respondió inmediatamente con otro triple que encendió un parcial definitivo de 11-2.
El base de los Bucks selló su brillante noche con un último triple a 25 segundos del final, que puso el broche a su exhibición. Curry, por su parte, vio cortada su racha de 57 tiros libres consecutivos, la segunda más larga de su carrera, al fallar uno con 4:52 por disputarse.
Milwaukee, que sumó su segunda victoria consecutiva, demostró que puede competir sin su gran figura gracias a la irrupción de un jugador que, al menos por una noche, hizo olvidar a Giannis.