Turquía sigue sin conocer la derrota en el camino a Catar. El equipo de Ergin Ataman pasó por encima de Lituania (94-66) en el estreno de la segunda fase de clasificación para el Mundial de 2027 y se planta con un 7-0 que deja su billete casi encarrilado.
Enfrente, una Lituania que cae al 3-4 y, por primera vez en mucho tiempo, se queda fuera de los puestos que dan plaza mundialista.
Dos exjugadores del Panathinaikos, y qué exjugadores
El partido se lo llevaron dos viejos conocidos del baloncesto europeo. Cedi Osman, ahora en el PAOK, firmó 22 puntos con 4 de 5 en tiros de dos, 3 de 5 en triples y seis rebotes, todo en apenas 20 minutos de pista. Ömer Yurtseven añadió 17 puntos con un 8 de 14 desde dentro y cuatro rebotes en 18 minutos. Entre los dos, 39 puntos en 39 minutos de juego: el resumen exacto de por qué Lituania nunca estuvo en el partido.
El detalle de Yurtseven merece una parada. El pívot turco sigue siendo agente libre tras su salida del Real Madrid este verano, y actuaciones como esta funcionan como escaparate en un mercado que aún tiene fichas por cerrar. A sus 28 años y con 2,13 metros, no le faltarán llamadas si mantiene este tono durante la ventana.
Turquía, además, ganó sin Alperen Sengün, ausente de esta convocatoria. Que el equipo se permita prescindir de su mejor jugador y aun así despachar a Lituania por 28 puntos dice bastante del momento del proyecto de Ataman.
Lituania, en problemas de verdad
Al otro lado, preocupación. Osvaldas Olisevicius fue el máximo anotador lituano con 11 puntos, seguido de Matas Jogela y Augustas Marciulionis —hijo de Sarunas Marciulionis, leyenda del baloncesto lituano— con 10 cada uno. Ninguno pasó de ahí, y ese es justamente el problema: un equipo históricamente acostumbrado a estar en todas las citas se ve ahora obligado a remontar posiciones en un grupo J donde compiten con Italia, Serbia y Bosnia por las tres plazas disponibles.
Turquía, con 7-0 y cinco jornadas por delante, tiene el trabajo prácticamente hecho.