El Partizan afronta la EuroLeague 2025/26 con la continuidad del proyecto de Zeljko Obradovic y una rotación profunda que combina físico, tiro y creación en casi todas las posiciones. El bloque mantiene su identidad competitiva y suma piezas que amplían recursos sin cambiar el ADN: defensa colectiva, ritmo controlado y ejecución en media pista con varios focos
Las altas: anotación, espacio y presencia interior
El perímetro gana punto y pausa con Shake Milton (198 cm), guard capaz de generar desde el pick and roll y castigar a media distancia. El frente de alas incorpora el talento ofensivo de Jabari Parker (205 cm), recurso de poste medio y finalizador llegando en segunda oleada. La pintura se refuerza con Dylan Osetkowski (208 cm), cuatro abierto con rango frontal para estirar defensas y habilitar líneas de corte y continuaciones, y con una de las sensaciones jóvenes del momento, el finés Miikka Muurinen (211 cm), que tras deslumbrar en el EuroBasket seguirá creciendo en la élite continental.
El núcleo que se mantiene
La base del proyecto sostiene versatilidad y longitud. En el perímetro, la dirección y el colmillo anotador pasan por Carlik Jones (183 cm) y Iffe Lundberg (193 cm), con el apoyo dos vías de Jerian Grant (196 cm) y la actividad de Duane Washington (188 cm). Frank Ntilikina (193 cm) eleva el listón atrás en el punto de ataque, mientras Sterling Brown (198 cm) y Vanja Marinkovic (198 cm) fijan esquinas y suman en el rebote largo.
En las alas, Isaac Bonga (204 cm) aporta tamaño, lectura y emparejamientos favorables en cambios; Mario Nakic (202 cm) ofrece tiro y juego sin balón; Djordje Sekularac (199 cm) y Mitar Bosnjakovic (196 cm) añaden piernas para sostener el ritmo. En el frontcourt, Tyrique Jones (203 cm) garantiza energía, continuaciones por arriba y rebote; Aleksej Pokusevski (214 cm) estira la pista desde el cuatro/cinco con manejo y tiro en pick-and-pop; y Arijan Lakic (197 cm) funciona como comodín en backcourt y alas según el contexto.
Claves del proyecto
La gestión de combinaciones en el backcourt será decisiva: emparejar la creación de Milton con el ritmo de Carlik Jones y los minutos de impacto de Lundberg sin perder solidez con Ntilikina. En la pintura, el triángulo Jones–Osetkowski–Poku puede abrir la pista y, a la vez, castigar por dentro: si Osetkowski amenaza desde la frontal, Parker y Bonga encontrarán cortes limpios y segundas opciones. La primera línea defensiva con Ntilikina, Grant y Brown debe sostener cambios y negar ventajas iniciales; a partir de ahí, el rebote colectivo será el termómetro para correr sin desorden.
Expectativas
Con un bloque reconocido y refuerzos que encajan por perfil, Partizan parte como candidato natural a la zona alta competitiva. Si el equipo mantiene su identidad atrás y afina la convivencia de tantos generadores en el perímetro —con el tiro de Marinkovic y Washington dando oxígeno—, tiene argumentos para competir toda la temporada y llegar a mayo con opciones reales de dar un paso más.