Real Madrid: profundidad y oficio para otro asalto
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Real Madrid: profundidad y oficio para otro asalto

El Real Madrid afronta la EuroLeague 2025/26 con Sergio Scariolo al mando y una rotación reconocible que suma piezas en todas las líneas. El bloque mantiene su identidad competitiva y añade centímetros y manejo para ampliar recursos sin perder el ADN: control del ritmo, solidez atrás y ejecución en media pista.

Las altas: centímetros en el frontcourt y manejo en el perímetro

El equipo incorpora a Trey Lyles (206 cm) y Chuma Okeke (201 cm) para dar alternativas en las alas y el cuatro, además del joven Izan Almansa (208 cm) como apuesta de presente y futuro en el interior. En el backcourt llegan Theo Maledon (193 cm) para añadir talla y lectura en la creación, Gabriele Procida (198 cm) para fortalecer las alas del perímetro y David Kramer (196 cm) como profundidad exterior.

El núcleo que se mantiene

La dirección sigue en manos de Facu Campazzo (181 cm), con el oficio de Sergio Llull (190 cm) y la energía de Andrés Feliz (185 cm). En las alas, continuidad para Mario Hezonja (206 cm), Gabriel Deck (198 cm) y Alberto Abalde (202 cm), un trío que sostiene físico y puntos desde distintas alturas. Por dentro, el Madrid conserva una de las torres de referencia de la competición con Walter Tavares (220 cm), escoltado por la potencia de Usman Garuba (203 cm) y Bruno Fernando (208 cm) para completar una rotación de mucha presencia en la pintura.

Claves del proyecto

El reparto de balón entre Campazzo y Maledon marcará el compás del ataque, mientras la convivencia de Tavares, Garuba, Fernando, Lyles y Almansa permitirá ajustar quintetos según rival y contexto. En las alas, la combinación de tamaños con Hezonja, Deck, Abalde y Procida ofrece estructuras largas para sostener cambios y castigar emparejamientos. La segunda unidad, con Llull y Feliz, deberá mantener el ritmo sin perder control en los finales.

Expectativas

Con un bloque contrastado y refuerzos que encajan por perfil, el Real Madrid parte para competir en la zona alta. Si el equipo afina el equilibrio entre control y agresividad, y la rotación interior encuentra automatismos pronto, tendrá argumentos para llegar al tramo decisivo con opciones reales de todo.