El partido se partió tras el paso por vestuarios y cayó sin discusión del lado de los Phoenix Suns. Con un tercer cuarto demoledor, el conjunto de Arizona se impuso por 132-108 a los Los Angeles Lakers, que afrontaron la cita sin Luka Dončić y no pudieron sostener el ritmo ofensivo local en la segunda mitad.
El gran protagonista fue Dillon Brooks, autor de 25 puntos en una noche de altísima eficiencia. El alero firmó un 10 de 15 en tiros de campo, con 3 de 6 desde el perímetro, y encontró su momento clave en el tercer cuarto, donde anotó 12 tantos para romper definitivamente el encuentro. A su lado, Devin Booker aportó 21 puntos y añadió 11 asistencias, manejando el partido con autoridad.
Phoenix ya mandaba al descanso (67-57), apoyado en un 60% de acierto en tiros de campo en la primera mitad, con Brooks y Booker sumando 13 puntos cada uno. Tras el intermedio, la diferencia se disparó. Los Suns anotaron 45 puntos en el tercer cuarto con un espectacular 16 de 22 en lanzamientos (72,7%), pasando del +10 al +27 (99-72) en apenas unos minutos y entrando al último periodo con un contundente 112-86.
La producción fue coral. Los cinco titulares de Phoenix alcanzaron los dobles dígitos en anotación. Mark Williams firmó 18 puntos y nueve rebotes, mientras Collin Gillespie añadió 16 desde el perímetro y en transición. El triunfo permitió a los Suns sumar su segunda victoria en los últimos tres partidos y confirmar su dominio ante los Lakers esta temporada, con dos triunfos en tres enfrentamientos.
En el bando angelino, la ausencia de Dončić —baja por una contusión en la pierna— condicionó el plan ofensivo. La nota positiva fue el regreso de Austin Reaves, que volvió tras perderse tres partidos por una distensión en el gemelo izquierdo y respondió con 17 puntos desde el banquillo (6 de 11 en tiros). LeBron James lideró a los suyos con 23 puntos, pero no fue suficiente para evitar la segunda derrota consecutiva del equipo.
El desenlace no dejó espacio para el suspense. Phoenix impuso su ritmo, castigó cada desajuste defensivo tras el descanso y cerró una victoria clara, construida desde el acierto, la profundidad y un tercer cuarto que inclinó la balanza de forma definitiva.