Reaves, Doncic y Ayton llevan a unos Lakers sólidos a otro triunfo en la NBA Cup, 118-104
Los Lakers encontraron en Austin Reaves, Luka Doncic y Deandre Ayton un trío demoledor para salir de Nueva Orleans con una victoria convincente por 118-104 en un nuevo duelo de la NBA Cup. El equipo angelino, firme y constante en ambos lados de la pista, sumó su segundo triunfo en el torneo y mantuvo el mando del West Group B.
Reaves asumió el foco anotador con 31 puntos, castigando desde el tiro libre (11 de 13) y tomando protagonismo en los momentos de cierre. Doncic dio a la noche su habitual control: 24 puntos, 12 asistencias y la sensación de que cada posesión pasaba por sus manos. Ayton completó la ecuación interior con una actuación prácticamente impecable: 20 puntos con un 10 de 11 en tiros, además de 16 rebotes, dos robos y un tapón.
Los Lakers marcaron el tono desde el arranque. Llegaron al descanso arriba 65-52 tras un alley-oop de Doncic para Ayton que simbolizó la conexión que dominaría todo el encuentro. Y en el tercer periodo dieron el golpe definitivo: un parcial de 11-0 en el que los tres líderes ofensivos participaron y que impulsó la ventaja hasta el 88-66, coronado por una penetración de Reaves rematada con suspensión tras recibir falta de José Alvarado.
New Orleans intentó volver al partido con un arreón en el último cuarto. Alvarado y Saddiq Bey clavaron dos triples consecutivos para dejar la diferencia en ocho (96-88). Ahí se terminó el margen. Doncic respondió con un tiro a media distancia y Reaves selló desde los libres —además de un tiro de 13 pies— cualquier intento de acercamiento.
Los Pelicans tuvieron en Trey Murphy III a su referencia ofensiva: 35 puntos, superando los 34 por segunda vez en cuatro partidos. Jeremiah Fears añadió 19 puntos y ocho robos, mientras que Herb Jones terminó con 13, Bey con 11 y Derik Queen capturó 10 rebotes. El problema fue colectivo: el equipo encajó su cuarta derrota consecutiva, cayó a 0-2 en la competición y se hundió en el fondo del Oeste (2-10).
El duelo llegó marcado por ausencias de peso. Los Lakers siguen esperando el regreso de LeBron James, aún estabilizándose tras un episodio de ciática en pretemporada, mientras que New Orleans continúa sin Zion Williamson, baja reciente por una lesión en el isquiotibial izquierdo.
Con una estructura ofensiva clara, un trío estelar funcionando en sincronía y un cierre sin titubeos, los Lakers se mantienen firmes en una NBA Cup que empieza a tomar forma en el Oeste.