Tenerife se frena en casa: Trapani firma la primera derrota española en la BCL (80-83)
© fiba

Tenerife se frena en casa: Trapani firma la primera derrota española en la BCL (80-83)

La racha perfecta del baloncesto español en la Basketball Champions League llegó a su fin en La Laguna. El conjunto de Txus Vidorreta cedió en casa ante un sólido Trapani Shark (80-83), un resultado que rompe el impecable 19-0 acumulado por los representantes ACB en la competición. Tenerife se queda ahora con un balance de 4-1 y una sensación de oportunidad perdida.

La noche comenzó torcida para los aurinegros. Aunque el 20-22 del primer cuarto no alarmó demasiado, sí dejó entrever dificultades para encontrar fluidez y energía. Trapani, lejos de intimidarse en un ambiente habitualmente incómodo para los visitantes, fue ganando confianza. Su circulación ofensiva, combinada con acierto exterior, desordenó a Tenerife y lo dejó siete puntos abajo al descanso (39-46).

El regreso de vestuarios no resolvió los problemas defensivos del cuadro insular. Cada intento por acelerar era respondido por un conjunto italiano muy cómodo en su ejecución. J.D. Notae, protagonista absoluto del partido, se convirtió en un quebradero de cabeza con sus 24 puntos, manteniendo siempre a Trapani un paso por delante. Cuando llegó el último cuarto, el marcador reflejaba un preocupante 56-67.

Tenerife, sin embargo, encontró un hilo al que agarrarse. El equipo, apoyado por el público, redujo la diferencia hasta un 70-72 que encendió el pabellón. Pero ese esfuerzo llegó sin continuidad: Trapani calmó la tormenta, volvió a ejecutar con serenidad y evitó que los locales culminaran la remontada. El cierre italiano, firme y paciente, marcó definitivamente el choque.

Los 16 puntos de Jaime Fernández mantuvieron a Tenerife con vida en sus tramos más espinosos, pero no bastaron para salvar una velada en la que los tinerfeños nunca lograron controlar el ritmo.

El 80-83 final deja un mensaje claro: Tenerife sigue siendo uno de los equipos fuertes del torneo, pero la BCL no regala nada. Y Trapani, con una actuación tan madura como contundente, lo recordó de la forma más directa posible.