BAXI Manresa desata su mejor baloncesto y supera a Cedevita Olimpija con autoridad (99-82)
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BAXI Manresa desata su mejor baloncesto y supera a Cedevita Olimpija con autoridad (99-82)

El Nou Congost vivió una noche de impulso colectivo. BAXI Manresa, un equipo acostumbrado a crecer desde la energía, encontró en la Eurocup un escenario perfecto para exhibir su identidad más reconocible. El conjunto de Diego Ocampo derrotó con claridad a Cedevita Olimpija (99-82) en un partido que reforzó convicciones y confirmó un cambio de dinámica: el 5-5 vuelve a situar a los catalanes en una zona de equilibrio que no disfrutaban desde varias semanas atrás.

Lo que marcó la diferencia no fue un solo nombre, sino la sinfonía del grupo. El partido arrancó con un intercambio inicial, pero bastó que Manresa ajustara su actividad defensiva y elevara el ritmo para que apareciera una brecha que ya no se cerraría. La combinación entre Steinbergs y Obasohan, que terminarían con 13 y 16 puntos, encendió a un equipo que cerró el primer acto con autoridad (23-15), mostrando una intención clara: mandar desde el esfuerzo y la velocidad.

Esa declaración se sostuvo durante el segundo cuarto con la irrupción de Knudsen, cuya inspiración exterior alimentó un ataque que fluía sin interrupciones. Cedevita trató de aguantar el pulso, reduciendo daños antes del descanso (46-38), pero la sensación era inequívoca: cuando Manresa aceleraba, el conjunto esloveno no encontraba cómo responder.

La reanudación solo confirmó esa lectura. Agustín Ubal asumió el protagonismo en el regreso de vestuarios, liderando un parcial que estiró de manera decisiva la ventaja local y que terminó por romper definitivamente el encuentro. El 78-56 que iluminaba el marcador al final del tercer cuarto simbolizaba el dominio estructural de los de Ocampo: defensa agresiva, circulación dinámica y aportación constante de toda la rotación.

El tramo final fue una gestión cómoda, la consecuencia natural de un partido en el que Manresa controló el tempo, marcó el tono físico y encontró respuestas en cada jugador que saltó a la pista. Cedevita, sobrepasado desde hace tiempo, apenas pudo competir por mantener el margen.

El 99-82 final actúa como fotografía perfecta de una noche en la que BAXI Manresa se reencontró con su mejor versión: un equipo coral, eléctrico y enfocado. De las tres derrotas seguidas a dos triunfos que reactivan el proyecto en Europa. Una victoria, en todos los sentidos, necesaria.