Unicaja Málaga fuerza el quinto, 79-88 [2-2]

Los andaluces pueden ser el primer equipo que levante un 0-2 luchando por el título. Osetkowski y Carter, los verdugos de los murcianos

Unicaja tendrá la oportunidad de alcanzar su cuarta final de la Liga Endesa al abrigo del Martín Carpena. Los malagueños evitaron en Murcia que el UCAM se convierta en el duodécimo club que alcanza la serie definitiva en la historia de la ACB. Cuatro partidos y cuatro victorias visitantes y el quinto capítulo el miércoles en Málaga.

Unicaja en Murcia ha sido un equipo muy diferente al de los dos primeros partidos en Málaga. “Seguimos en la UCI”, decía Ibon Navarro antes de empezar. Era cierto, pero el color del enfermo era otro. No hizo falta la salida explosiva del tercer partido, lo del 0-15, para empezar mandando. Los andaluces fueron más sólidos. No permitieron un tiro sencillo y Taylor se convirtió en el jugador que esperaba Ibon Navarro. Había reclamado que tenía que aparecer alguien más en la serie y lo hizo el alero. Sus 12 puntos en el primer cuarto marcaron la tendencia ofensiva de Unicaja. Los porcentajes del primer cuarto fueron un escándalo -77 en tiros de dos, 44 en triples y pleno en tiros libres- y por eso Unicaja tomó el mando (18-31).

UCAM Murcia se puso en manos de la hiperactividad de Kurucs, que empezó en el banquillo. Si el letón acompaña a su energía habitual un acierto como el de ayer se convierte en un jugador más que respetable. Su influencia rescató a los locales (30-35), pero espabiló al mejor Unicaja de la serie. Empezaron a sumar de tres sin cesar con dos protagonistas. Osetkowski recuperó el nivel del tercer partido y Carter se apostó en la línea de tres. El ala-pívot anotó 11 puntos en el segundo cuarto y el escolta, tres triples sin fallo. Fue un Unicaja arrebatador en ataque. Los 55 puntos al descanso eran imposibles de soportar para los murcianos si querían seguir soñando.

Unicaja escarbó más en la defensa local con la dinamita de Perry y Osetkowski (43-59). El equipo de Sito Alonso necesitaba endurecer la escena, que el público se metiera en faena más todavía y que la intensidad alterara los biorritmos de los malagueños. Sleva y Morin se apuntaron a la misión que había emprendido Kurucs. La mezcla de fe, acierto y energía devolvió al UCAM Murcia a la pelea (58-63), pero Unicaja, lejos de descentrarse siguió a lo suyo con Carter como ejecutor (63-72 para entrar en el último cuarto).

UCAM Murcia todavía fue capaz de dar un paso más al frente. Los guerreros de Sito Alonso, liderados por Sleva, siguieron remando y el derroche de energía se transformó en un parcial 10-2 (71-74). En una situación de exigencia máxima volvió a aparecer el Unicaja sólido de toda la temporada. Sito Alonso reclamó a los suyos antes de empezar “ser más nosotros mismos”. UCAM Murcia lo fue. El problema es que eso no parece suficiente ante el mejor Unicaja.

79. UCAM Murcia (18+25+20+16): Ennis (5), Radebaugh (2), Sant-Roos (12), Sleva (14) y Morin (10) -quinteto titular- Hakanson (2), Kurucs (26), Diagné (0) y Caupain (8).

88. Unicaja (31+24+17+16): Perry (13), Kalinoski (7), Taylor (14), Osetkowski (21) y Kravish (2) -quinteto titular- Ejim (4), Díaz (0), Sima (4), Carter (17), Djedovic (5), Barreiro (0) y Thomas (0).

Fuente: La razón • acb photo

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