Boston por fin ve números verdes en su balance. Necesitó mes y medio de temporada, varias montañas rusas y algún frenazo inesperado, pero el 113-99 en Brooklyn le permitió situarse por primera vez por encima del .500 (8-7). Y lo hizo gracias a dos actuaciones que marcaron el tono competitivo de la noche.
Jaylen Brown volvió a asumir jerarquía ofensiva con 29 puntos, mientras que Payton Pritchard firmó quizás su actuación más completa del curso: 22 puntos y 10 rebotes, protagonista en los momentos en que Brooklyn aún resistía el pulso. Derrick White, con 15 puntos, se encargó de rematar un cierre que terminó siendo decisivo por la vía defensiva.
Porque aunque el partido avanzó a ritmo parejo durante casi tres cuartos, los Celtics impusieron un apagón absoluto en el último periodo: solo un tiro de campo encajado en los primeros 10 minutos. Esa pared terminó por desfondar a unos Nets cuya mejor noticia volvió a ser Michael Porter Jr.: 25 puntos, su séptimo partido consecutivo con al menos 20, la mejor racha anotadora de su carrera. Su triple con 9:08 por jugar les dio un breve 90-89, pero Brooklyn no volvió a encestar hasta que quedaban 1:56.
Day’Ron Sharpe, con 16 puntos, fue el otro foco ofensivo de unos Nets que ahora están 2-12 y siguen sin ganar en casa (0-7).
Boston, en cambio, enlazó su tercer triunfo seguido. La trayectoria reciente lo explica: comenzó 0-3, reaccionó con tres victorias, volvió a caer dos veces seguidas y no había vuelto a asomar a un balance equilibrado hasta vencer a los Clippers el domingo.
El intercambio de golpes arrancó pronto. Porter sumó 18 puntos al descanso, Pritchard respondió con 17, y entre ambos equipos convirtieron 22 tiros de dos y 21 triples en una primera parte pura aceleración que terminó 62-61 para los Celtics.
El primer margen serio llegó en el tercer cuarto, cuando Brown encadenó un 2+1 y un triple para completar un parcial de 8-0 que abrió la primera ventaja de dobles dígitos: 75-65. Brooklyn logró comprimir el marcador antes del cierre, pero otro triple de Brown dejó el 89-85 que marcó el camino al último cuarto.
Ya en la recta final, Boston firmó la secuencia que rompió el duelo: con 97-92, los Celtics capturaron tres rebotes ofensivos consecutivos en una misma posesión que desembocó en un triple de White. El propio White castigó después con otro tiro exterior tras un tiro libre local (103-93), y Brown remató el tramo con un triple a 2:55 del final que culminó un parcial de 18-3 y dejó el choque sentenciado (107-93).
Boston se marcha de Brooklyn con sensación de impulso. Los Nets, en cambio, siguen atrapados en un bucle del que no encuentran salida.