El Casademont gana al Nizhny Novgorod y avanza a las semifinales de la Champions League (78-86)

Fue un triunfo de orgullo, carácter, furia y pundonor. El Casademont avanzó a las semifinales de la Champions League, este miércoles en la localidad de Nizhni Novgorod, al oeste de Rusia, a orillas del río Volga, tras deshacerse del equipo anfitrión con una actuación de altura, convincente (78-86). El conjunto aragonés, muy seguro de sus fuerzas, derribó las previsiones en un escenario adverso, rodeado de un ambiente hostil, para terminar acallando a los entusiastas seguidores locales. Todos sumaron. Todos remaron con tenacidad, sin tregua, ante uno de los favoritos para conquistar el título europeo

El Casademont fue un equipo tenso, nervioso, ansioso y precipitado en la primera mitad, anárquico por momentos, ante un rival mucho más sereno y disciplinado. Sin embargo, fue creciendo con el paso de los minutos para consumar la remontada en el tramo final, con Dylan Ennis (26 puntos) como principal ejecutor. Elias Harris, Jacob Wiley y Nico Brussino también tuvieron una notable incidencia en la victoria de los aragoneses.

El cuadro local fue mejor en el inicio. Toporov golpeó bajo los aros, con cinco puntos seguidos (5-0) en los primeros compases del duelo; pero el mayor azote para los zaragozanos llegó desde la línea exterior: tres triples consecutivos de los rusos (Astapkovich, Vorontsevich y Baburin) castigaron con crueldad las desatenciones defensivas del equipo visitante, por entonces un bloque indeciso y timorato, nervioso, sobrepasado por el escenario y por la entidad del encuentro.

El Casademont se sobrepuso con prontitud, agarrado al talento de Nico Brussino y al ímpetu de Jacob Wiley en el juego interior. Transcurridos siete minutos, el conjunto aragonés había igualado la contienda (18-18), el justo premio a notable mejoría en los dos lados de la pista. Sin embargo, bastaron tres errores atrás, especialmente en la defensa del perímetro, para que el Nizhni Novgorod volviera a iniciar el despegue con las rápidas acciones de Astapkovich, Gavrilovic y Toropov. Al cierre del acto inaugural, los anfitriones habían anotado 28 puntos (28-23), retratando las lagunas de los aragoneses en las labores de contención.

El Casademont acentuó sus dudas después, lastrado por su propia ansiedad, y los locales no desaprovecharon concesiones de tal magnitud: tras cinco puntos seguidos de Vorontsevich, el Nizhni Novgorod edificó una renta de 8 puntos en el marcador (33-25), lo que conllevó el tiempo muerto de Luis Casimiro al filo del cuarto de hora. Sin clarividencia ofensiva, sin una propuesta colectiva solvente, las únicas soluciones para el cuadro aragonés llegaban siempre por el talento individual de Harris, Ennis y Nico Brussino. Ellos lideraron la reacción de los visitantes, quienes, además, habían incrementado sus prestaciones defensivas con la presencia en la pista del canterano Javi García. La mejoría de los zaragozanos se trasladó al marcador: al descanso, se habían situado a un solo punto de distancia (42-41), tras los certeros lanzamientos triples de Dylan Ennis y Elias Harris, el último sobre la bocina. El Casademont seguía optando decididamente a la victoria, después de un primer tiempo errático, irregular; de dudas, de nervios, de continuos altibajos.

El choque se mantuvo igualado en los primeros compases de la reanudación, con Jacob Wiley y Elias Harris monopolizando los ataques de los zaragozanos. Era un duelo intenso, sin respiro, de mucho desgaste, que el Casademont encaró con una actitud admirable. En el ecuador del tercer cuarto, el cuadro aragonés se pudo por delante en el marcador (49-51), por primera vez en el partido, con dos aciertos de Brussino desde la línea de personal. Los locales habían facturado 7 puntos en cinco minutos, un diáfano indicador de la presión ejercida por los visitantes. Un triple de Dylan Ennis, primero, y una canasta de Wiley bajo los aros, en el ataque posterior, ampliaron la renta de los aragoneses (49-56), al mismo tiempo que trasladaban las dudas a su rival. El entrenador de los rusos, Zoran Lukic, tuvo que detener el encuentro.

El tiempo muerto no modificó el guión. El Casademont se mantuvo firme atrás, sin apenas fisuras, ante un oponente con muchas dificultades para anotar. Y en ataque, al margen de la amplitud de recursos de Dylan Ennis, los zaragozanos también dotaron de buenos balones a Jacob Wiley, incontenible en la pintura, para alcanzar la media hora de juego con el duelo claramente inclinado a su favor (58-66). Ennis clausuró el tercer acto con una genial penetración, mezcla de potencia, velocidad, decisión e ingenio. Por entonces, el canadiense acumulaba 21 puntos, con un 50% de efectividad desde más allá del arco (3 de 6 en triples).

El Casademont encaró el tramo final en su mejor momento, con todos los jugadores sumando en los dos lados de la pista. Y aumentó su ventaja hasta los 11 puntos (60-71), con una facilidad imprevista, tras un lanzamiento triple de Rodrigo San Miguel. Pero el Nizhni Novgorod nunca bajó los brazos y, ahora sí, recuperó su mejor versión y fue un bloque enérgico y vigoroso, siempre presto al combate. El equipo local alimentó su autoestima con ocho tantos seguidos (68-71) y comenzó de nuevo a creer, manteniendo la trama abierta hasta el suspiro final. A 90 segundos para la conclusión, la renta de los aragoneses era de sólo tres puntos (78-81). Los zaragozanos, sin embargo, resistieron con carácter, fuerza, entereza y personalidad, sin descomponerse, para silenciar el pabellón ruso y avanzar hacia las semifinales de la competición (78-86). El sueño europeo queda ahora a dos victorias de distancia.

78 – Nizhny Novgorod (28+14+16+20): Strebkov (7), Baburin (12), Toropov (15), Vorontsevich (17), Astapkovich (6) -cinco inicial- Komolov (3), Shepherd (9), Gavrilovic (9) y Petrasek (-).

86 – Casademont Zaragoza (23+18+25+20): San Miguel (6), Ennis (26), Brussino (12), Harris (17), Wiley (15) -cinco inicial- Sulaimon (6), Barreiro (2), Benzing (2), Javi García (-) y Hlinason (-).

Fuente: heraldo.es • foto: BCL

Total
0
Shares
Artículo Anterior

Rodions Kurucs, en la agenda del Baskonia

Siguiente Artículo

Luca Vildoza cierra su etapa baskonista

Artículos Relacionados
Artículos Relacionados