John Konchar no va a pasar mucho tiempo en el mercado. Miami Heat se ha situado como firme candidato a firmar al alero, cortado recientemente por los Minnesota Timberwolves, según adelantó Brett Siegel en ClutchPoints.
Una operación que ya intentaron en febrero
El interés no es nuevo. Antes del cierre del mercado de traspasos del pasado febrero, los Heat ya quisieron hacerse con sus servicios, pero los Memphis Grizzlies decidieron incluirlo en el acuerdo por Jaren Jackson Jr. y enviarlo a los Utah Jazz. Seis meses después, y con Konchar libre, Miami vuelve a la carga.
La franquicia tiene los mimbres para cerrarlo sin complicaciones: dispone de un hueco libre en la plantilla y se sitúa aproximadamente 2,5 millones de dólares por debajo del límite salarial, margen suficiente para firmarlo por el mínimo de veteranos. Encaja, además, en la lógica que viene siguiendo la dirección deportiva todo el verano: fichas baratas, reversibles y de perfil funcional para rodear a las estrellas.
El verano de Miami, y la duda de Konchar
Porque el verano de los Heat ha sido de los más movidos de la liga. Todo empezó con el traspaso que llevó a Giannis Antetokounmpo a Florida, y siguió con las llegadas de Klay Thompson y Nick Richards, este último con contrato no garantizado en la ficha 14. Si Konchar acaba firmando, ocuparía precisamente la decimoquinta plaza que Miami había mantenido deliberadamente vacía.
En cuanto a lo que aporta, la temporada pasada la repartió entre Memphis y Utah —los Grizzlies lo traspasaron el 3 de febrero en el acuerdo por Jaren Jackson Jr.— y cerró el curso con 4,4 puntos, 4,3 rebotes, 2,1 asistencias, 1,5 robos y 0,7 tapones en 20 minutos por partido, a lo largo de 56 encuentros con ocho titularidades. Un 47,2% en tiros de campo. En Utah encontró más sitio que en Memphis: en sus 26 apariciones con los Jazz subió a 5,9 puntos, 5,7 rebotes y 3,0 asistencias en 26,2 minutos, con un triple-doble incluido ante Nueva Orleans.
Ese es el jugador: uno que llena el acta sin necesitar el balón. Por cada 36 minutos, su carrera promedia 10,5 puntos, 8,3 rebotes, 3,2 asistencias y 1,9 robos, números impropios de un escolta de 1,96.
La duda, sin embargo, es la de siempre y no es menor: su tiro de tres. En la 25/26 se quedó en un 28,3 por ciento con apenas 1,8 intentos por partido, muy por debajo del 34,9 que promedia en el conjunto de su carrera. Y ahí está la contradicción del movimiento, porque lo que Miami necesita para sacarle rendimiento a un ataque construido alrededor de Giannis y Bam Adebayo es exactamente eso: tiradores que abran la pintura.
Konchar aporta otras cosas —defensa versátil, rebote desde el perímetro para su altura, lectura de pase y coste cero en la masa salarial—, pero si el porcentaje del año pasado no fue un accidente, el encaje ofensivo tendrá matices.