Los New York Knicks afrontan la temporada 2025-26 con la firme intención de dar un paso más y alcanzar las Finales de la NBA. Tras quedarse a las puertas el pasado curso ante los Pacers, la franquicia neoyorquina mantiene la base de un proyecto que combina talento, defensa y ambición, ahora bajo el mando de Mike Brown, sustituto de Tom Thibodeau. Con Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns como referentes, el equipo se perfila nuevamente entre los candidatos más serios del Este.
Brunson llega tras consolidarse como uno de los mejores jugadores de la liga en los momentos decisivos, con 26 puntos y 7,3 asistencias de media y el premio al Clutch Player of the Year en sus manos. Towns, por su parte, se adaptó de inmediato al Madison Square Garden, promediando un doble-doble y sumando su quinta participación en el All-Star. En los aleros, el trío formado por Mikal Bridges, OG Anunoby y Josh Hart aporta solidez defensiva y carácter competitivo, una seña de identidad del conjunto neoyorquino.
La plantilla 2025/26 mantiene ese núcleo estelar, al que se suman nuevas piezas. En la dirección, Jalen Brunson sigue como el líder absoluto, acompañado por Miles McBride y las incorporaciones de Malcolm Brogdon y Landry Shamet, que buscan hacerse un hueco definitivo. En el perímetro destacan Mikal Bridges, OG Anunoby y Josh Hart, sostenes defensivos y ofensivos, junto a Jordan Clarkson, fichado para aportar puntos desde el banquillo, y el joven Pacôme Dadiet como apuesta de futuro. En la pintura, Karl-Anthony Towns marca la diferencia, secundado por Mitchell Robinson y Ariel Hukporti, mientras que el polivalente Guerschon Yabusele y el novato Mohamed Diawara completan la rotación interior.
El gran desafío pasa por la profundidad de banquillo. La serie contra Indiana evidenció la falta de consistencia en la segunda unidad, algo que los Knicks intentaron corregir con la llegada de Clarkson y Yabusele, además de las apuestas de Brogdon y Shamet para reforzar el perímetro y la energía interior de Hukporti y Diawara. Con un vestuario largo y equilibrado, los Knicks inician una campaña en la que esperan transformar la ilusión en resultados. El calendario no dará tregua, con duelos de alto perfil en Abu Dhabi, el estreno liguero ante Cleveland y la esperada cita navideña, también frente a los Cavaliers. Nueva York se prepara para un año en el que la continuidad, la exigencia y la nueva dirección técnica marcarán si este grupo es capaz de romper su techo y volver a las Finales.