PUENTE AÉREO Nº 9: Víctor Claver, rosas en Valencia, espinas NBA, fijo de Scariolo

por Xabier Sanmartin publicado en Opinión

A Víctor Claver le pesa todo lo que soñamos para él… Es uno de los pocos jugadores ACB llamado y fichado por la NBA. Allí, mejoró pero no brilló. Nos dolió y se lo reprobamos. Le pedimos más carácter, que sea mejor de lo que es, nos nubla la cruel comparación con Pau Gasol, y no es justo. Víctor es un buen jugador, un fijo de Scariolo y un veterano designado por Pesic para impulsar el empaque del súper Barca 2019-2020. Y eso es mucho

Víctor Claver Arocas, 2,07 m., nacido en Valencia el 30 de agosto de 1988. Trayectoria: Valencia Basket de ACB 2006-2012; Portland NBA 2012-2015 febrero; Khimki (Rusia) feb. 2015 verano 2015; Lokomotiv Kuban (Rusia) 2015-2016; Barcelona 2016-2019 (contrato hasta 2022)

1. Creciendo en su casa, Valencia
Un jugador de 2,07 m capaz de driblar con bote, alto pero muy móvil, tanto que cruza raudo el campo en ambas direcciones y que sabe jugar al poste y rebotear sacando partido a su salto… es carne NBA aunque no sea un gran tirador. Víctor Claver, canterano del Valencia Basket, fue elegido con 20 años en la primera ronda del draft de la NBA del verano de 2009, escogido por Portland en el número 22. Y a todos, los ojos se nos llenaron de chiribitas.
Mientras el sueño se hacía realidad, Víctor crecía: Su debut en la ACB se dio en el curso 2006-07 con presencia fugaz en 19 partidos, pasando a promediar 18 minutos en cancha durante la temporada siguiente, firmando 6,5 puntos, 3 rebotes y 1 asistencia, ejemplo de juego completo. En el el 2008-09 da un paso adelante: 23 min., para 8 p., y 4,5 reb., eso sí, jugando solo 16 encuentros de liga regular debido a problemas físicos. Da igual, la suerte está echada. En su trolley ya había billetes a EEUU, quedaba ponerle fecha.

2. Elegido en el draft de 2009 y ganando medallas
Tras el subidón de saberse en la agenda de Portland, en la temporada 2009-10 juega más tiempo que nunca en Valencia (863 min. en 34 fechas ACB, su récord hasta hoy día). Sigue reboteando bien, anotando quizá menos de lo que algunos esperan y con la cuenta pendiente de mejorar su irregular mano desde el tiro libre (apenas 69 % de eficacia) y la línea de tres pero, eso sí, mostrando talento, ofensivo y defensivo.

Sus movimientos dan a entender que, a sus 21 años, todo eso no es más que la punta del iceberg.Se gana un hueco en la selección española que gana el Oro en el Eurobasket 2011 de Polonia y en el equipo que logra la plata olímpica en Londres 2012.

En su último año valenciano, logra 8 puntos y 4,5 rebotes de media, con 3,5 asistencias que prueban su concepción nada egoísta del baloncesto (algo que siendo bueno en ocasiones le es echado en cara).Y así, con 24 años recién cumplidos, se despliega sobre la mesa el mapa de la lógica. Embarca rumbo hacia el norte de la costa este de Estados Unidos.

3. Portland, la franquicia que amargó a Fernando Martín
La NBA es un cielo con prestigio, estrellas, sueños y elevados sueldos pero si a un jugador español le toca abrirse paso en Portland… debe saber que allí sus compatriotas dejaron atrás más reguero de llanto que de sonrisas. Víctor jugó 49 partidos con 16,6 min. por noche en su primer año americano, el 2012-13, firmando 3,8 puntos, 2,4 rebotes y casi una asistencias (0,9).

Su 39,2 % de eficacia de cara al aro en los dobles probó que la curva de sus tiros variaba más de lo que pudiera controlar en su aventura como rookie, debilidad que no se vio compensada con la necesaria confianza desde el cuadro técnico.

Ante eso, una menor participación en su segundo curso allá estaba entre lo temido y previsible: salió en 21 encuentros con una media de 8,7 min. (la mitad de su estreno en EEUU). En una liga sin apenas entrenamientos colectivos, mirando el show desde el fondo del banquillo, entre maratonianos viajes y un mercado que le achica los espacios… Víctor es cortado por Portland en febrero de 2015 y traspasado a Denver, donde ante un panorama igual de crudo, negocia su viaje de vuelta a Europa.

4. Adiós a EEUU, hola Rusia, benvigut en Barcelona
Tras jugar la liga interna en primavera y verano con el Khimki (Rusia) a la espera de un contrato mejor, lo logra en agosto de 2015. Cuando alguna revista ya daba por hecho que Claver regresaría a la ACB porque Baskonia le quería con locura no se desplazó hasta Vitoria. No, según varias fuentes periodísticas, Valencia igualó su oferta (el club alavés rehuía pagar a los valencianos por sus derechos)… y alguien puso sobre la mesa pasajes de avión a la Euroliga para defender los colores del cuadro ruso Lokomotiv.

En julio de 2016, mientras Álex Abrines anuncia su salto a la NBA tras dejar el Barcelona, el club catalán cierra con el Valencia (tenían sus derechos para la ACB) el pago para la incorporación de Víctor, que viene desde el Lokomotiv. Su aval es objetivo: llegó a la Final Four tras 31 partidos europeos promediando 10,8 puntos (con un 40 % de tino en triples).

En sus primeros tres años en el Barça mejora. Lanza mejor de dos y desde 4,70 m. y aunque juega menos, sigue siendo reboteador, defensor polivalente y atleta en forma para cruzar el campo como pocos jugadores de su talla. Conoce mejor el juego, y quizá su rol, ya que en febrero de 2018 llega Pesic como entrenador y asienta algo más su juego, siempre sin llegar al nivel super star que algunos soñamos/quisimos al ver su explosivo bum inicial pero cumpliendo.

5. El veterano del súper proyecto culé con Mirotic
En la última temporada regular como culé, acabó jugando en ACB 20 min. por día para lograr 6 puntos, 4 rebotes y 1 asistencia, recuperando más balones de los perdidos, y anotando con 55% de tino de dos puntos, un 31% de tres y un 83% en libres. La reducción de sus errores con la bola está entre sus progresos como 3-4 polivalente ya que hace nueve temporadas, por ejemplo, se le esfumaban dos pelotas por cada una robada.

Fijo con la España de Scariolo, vuela siempre hacia donde esté la selección española. Claver no es una estrella pero tampoco un estrellado. Creo que le vamos entendiendo algo más, y el se va asentando en la treintena.

Es un buen jugador, por algo ha sido renovado este verano 2019 para seguir en tierras blaugranas hasta 2022, donde tiene más argumentos que nunca para añadir títulos a las vitrinas barcelonistas tras dos Copas del Rey (2018 y 2019).

Su papel como veterano de 31 años dentro de una plantilla renovada puede (¿debe?) ser clave. Al lado de otros talentos con espinas clavadas tras su paso por la NBA, como son Abrines y Mirotic, debe ir tan sobrado de ilusión como la afición culé. ¿Y qué podría emocionarle más que ganar una Euroliga?

Xabi Sanmartín, periodista autor de “El Gran Libro del Obradoiro” y de los reportajes del baloncesto de los años 80 y 90 “Aquellos Maravillosos Aros” (en El Correo Gallego)

Fotos: ACB Photo, Euroleague Media, Photo NBA Media, FEB