Shai impone su ley y Oklahoma City aplasta a Portland para saldar su única deuda del curso (122-95)
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Shai impone su ley y Oklahoma City aplasta a Portland para saldar su única deuda del curso (122-95)

La visita de Portland al Paycom Center fue, para Oklahoma City, algo más que un partido de fase regular. Era la ocasión de ajustar cuentas con el único equipo capaz de derrotarlos esta temporada, y los Thunder no la desaprovecharon. Con Shai Gilgeous-Alexander marcando el territorio desde el salto inicial, el vigente campeón arrolló por 122-95 y encadenó su novena victoria consecutiva.

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Gilgeous-Alexander necesitó solo tres cuartos para firmar una actuación demoledora: 37 puntos, 13 de 18 en tiros de campo y un 9/9 desde la línea de personal. Su arranque fue una declaración de intenciones —17 puntos en el primer cuarto— que abrió una brecha inmediata: 39-18 tras los primeros 12 minutos.

A su lado, Ajay Mitchell completó una noche perfecta: 20 puntos, 8/8 en tiro y una presencia constante cuando el partido pedía agresividad. Su impacto llegó también en un momento tenso: en el segundo cuarto, una penetración suya terminó con un golpe en la cabeza propinado por Rayan Rupert en un intento de tapón. La acción encendió a los Thunder, provocó una técnica a Isaiah Hartenstein por intervenir en la escaramuza, y terminó con Mitchell anotando uno de los tiros libres antes de sumar una flotadora que llevó el marcador al 49-25.

Oklahoma City, pese a seguir sin Jalen Williams —en proceso de volver tras su cirugía de muñeca— y sin Aaron Wiggins —baja por una distensión en el muslo izquierdo—, mantuvo un nivel arrollador. Su racha activa presenta un dato demoledor: 22,3 puntos de diferencia media; de hecho, la victoria “más apretada” en este tramo ha sido por 13 puntos. Con el triunfo, los Thunder se colocan en 17-1, el mejor registro de la NBA, y acumulan un espectacular 85-15 desde el inicio de la temporada pasada.

Para Portland, la noche fue cuesta arriba desde el principio. Jerami Grant sostuvo al equipo con 21 puntos, pero la ausencia de dos piezas clave —Shaedon Sharpe y Jrue Holiday, ambos fuera por distensiones en el gemelo derecho— limitó su margen de maniobra. Deni Avdija, que había liderado a los Blazers con 26 puntos en el partido previo entre ambos, se quedó esta vez en 11 puntos tras un 4/16 en tiros de campo.

Un último destello de SGA cerró la primera mitad: una entrada a canasta que selló sus 28 puntos al descanso y elevó la ventaja al 67-46. A partir de ahí, el guion no se movió. El partido dejó de ser una disputa y se convirtió en la confirmación de que Oklahoma City, incluso sin piezas importantes, sigue funcionando como una máquina implacable.